El ALZHEIMER

La Organización Mundial de la Salud pronostica que para el año 2050, la cantidad de personas que superará los 80 años de edad casi se cuadruplicará a 395 millones – y 1 de cada 6 vivirá con demencia o Alzheimer.

Se estima que en 2015 5.3 millones de personas en los países más industrializdos fueron diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer. Se espera que este número aumente año tras año conforme su proporción poblacional que supera los 65 años de edad continúe aumentando. El coste global de la Alzheimer ahora asciende a los € 600 mil millones por año y se espera que aumente todavía más.

Las familias son quienes más sufren el Alzheimer

«Por lo general, los familiares son quienes suelen sentir más el dolor de esta enfermedad pues todavía conservan recuerdos, a diferencia de los pacientes que ya los han perdido».

La parte más difícil de considerar la posibilidad de ingresar a un ser querido en un centro de atención lejos de su hogar, suele ser para la familia, al dejarlo en un lugar sin saber si se dará cuenta de lo que pasa o si se sentirá abandonado. Indudablemente, esta es una decisión a un nivel muy personal con múltiples factores cuya relevancia varía en cada situación, y cada paciente es diferente.

Los expertos informan que, aunque posiblemente a muchos pacientes con demencia temprana les pueda ser difícil adaptarse a la vida en un lugar extraño y sin sus familias, muchos en etapas avanzadas se adaptan sorprendentemente bien a un lugar con buenos cuidados, porque «viven en un mundo de recuerdos.»

Se deben realizar esfuerzos continuos con el fin de mejorar la calidad de vida y cuidados para las personas que viven con demencia, y esto requiere que tome conciencia de prevención. Los estudios demuestran que la soledad– está relacionada con la aparición del Alzheimer, al igual que el estrés emocional.

Cómo reducir su riesgo de demencia o alzheimer a través de la alimentación

Dado que no existe una cura convencional para la demencia, el tema de la prevención es primordial. Tal y como lo indica el Dr. Perlmutter, la evidencia señala que diversos factores del estilo de vida son causas que subyacen a la demencia, de forma paralela, evitar las grasas y consumir carbohidratos en exceso, se encuentran en el epicentro de la enfermedad.

La siguiente lista de estrategias nutricionales básicas le ayudará a mantener su cerebro saludable conforme vaya envejeciendo:

1.Evite el azúcar y la fructosa refinada — Lo ideal es que mantenga sus niveles de azúcar al mínimo, donde su consumo de fructosa total sea menor a 25 gramos por día, o hasta 15 gramos al día en caso de que sufra resistencia a la insulina o leptina.

Evite todos los endulzantes artificiales, sobre todo el aspartame, que los estudios han relacionado con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

2.Evite el gluten y la caseína (sobre todo trigo y lácteos pasteurizados, pero no grasa láctea, como la mantequilla) — Las investigaciones han demostrado que el gluten afecta negativamente a su barrera hematoencefálica y hace que su intestino sea más permeable, lo que promueve la inflamación y la disfunción inmunológica, asimismo, se cree que ambos factores desempeñan un papel en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

3.Optimice su flora intestinal mediante el consumo de alimentos fermentados.

4.Aumente el consumo de grasas saludables, como las omega-3 de origen animal — Obtenga suficientes grasas omega-3, como las presentes en el salmón silvestre de Alaska, sardinas y aceite de kril, que ayuda a proteger su cerebro.

5.Reduzca su consumo total de calorías o practique el ayuno intermitentemente — El ayuno intermitente es una poderosa herramienta que estimula su cuerpo para que recuerde cómo quemar grasa y reparar la resistencia a la insulina o leptina, que es un factor primordial en el desarrollo del Alzheimer.

6.Mejore su nivel de magnesio — Las investigaciones preliminares sugieren que el aumento de los niveles de magnesio en el cerebro puede provocar la disminución de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.

Por desgracia, la mayoría de los suplementos de magnesio no cruzan la barrera hematoencefálica, sin embargo, todo indica que el treonato de magnesio puede cruzarla, por lo que puede ser superior a otras formas.

7.Lleve una alimentación nutritiva, rica en folato y zinc — Los vegetales frescos son la mejor forma de folato. Evite tomar un suplemento de ácido fólico, que es la versión inferior y sintética del folato.

Las investigaciones sugieren que la deficiencia de zinc puede contribuir a la enfermedad de Alzheimer al promover la acumulación de proteínas defectuosas en el cerebro, que es una de las características de esta enfermedad.

8.Evite las toxinas y productos químicos ambientales en la medida de lo posible — El aumento en la enfermedad de Alzheimer puede estar relacionada con alimentos transgénicos y la forma en la que se cultivan; los herbicidas como el glifosato son quelantes.

Otras pautas del estilo de vida que ayudan a proteger su cerebro

Además de la alimentación, existen diversos factores del estilo de vida que afectan su salud neurológica. Para minimizar el riesgo de desarrollar demencia o alzheimer, aborde los siguientes aspectos:

Realice ejercicio regular Y evite estar sentado — El ejercicio le ayuda al cerebro en la producción de nuevas neuronas, lo que ayuda a prevenir la degeneración neuronal.

Permanecer sentado por mucho tiempo está relacionado con un mayor riesgo de desarrollar diversas enfermedades, como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y neurológicas. Párese y camine tan a menudo como le sea posible, con el objetivo de dar cerca de 7 000 a 10 000 pasos al día.

Obtenga suficiente sueño reparador — Los estudios recientes indican que los malos hábitos del sueño causan daño cerebral y pueden acelerar la aparición del Alzheimer.
Controle su nivel de estrés — Los investigadores descubrieron que casi 3 de cada 4 pacientes con Alzheimer experimentaron estrés emocional severo durante los 2 años previos a su diagnóstico.
Optimice sus niveles de vitamina D con una exposición prudente al sol — Mantenga su nivel de vitamina D entre 50-70 ng/ml, ya que existe una estrecha relación entre la insuficiencia de vitamina D y la enfermedad de Alzheimer.

La vitamina D puede mejorar importantes sustancias químicas en su cerebro, lo que protege a sus neuronas al aumentar la eficacia de las células gliales en la recuperación de las neuronas dañadas. La vitamina D también puede beneficiar en la prevención de la demencia por sus propiedades antiinflamatorias e inmunoestimulantes.

Elimine el mercurio de su cuerpo — Los empastes de amalgama dental, que tienen un 50 % de mercurio en peso, son una de las principales fuentes de toxicidad por metales pesados.

Una vez que haya optimizado su alimentación, considere la posibilidad implementar un protocolo de desintoxicación de mercurio.

Elimine el aluminio de su cuerpo — Muchas personas con Alzheimer tienen altos niveles de aluminio en el cerebro. Algunas de las fuentes de aluminio son los antitranspirantes, utensilios de cocina antiadherentes, coadyuvantes de vacunas, etc.
Evite las vacunas contra la gripe ya que la mayoría contienen mercurio y aluminio, que son agentes neurotóxicos e inmunotóxicos muy conocidos.
Evite los medicamentos – sobre todo los anticolinérgicos, estatinas y benzodiazepinas — Se ha demostrado que los medicamentos que bloquean la acetilcolina, un neurotransmisor del sistema nervioso, aumentan el riesgo de sufrir demencia.

Estos medicamentos incluyen ciertos analgésicos nocturnos, antihistamínicos, pastillas para dormir, ciertos antidepresivos, medicamentos para controlar la incontinencia y ciertos analgésicos narcóticos.

Las estatinas también son particularmente problemáticas porque suprimen la síntesis del colesterol, reducen la coenzima Q10 de su cerebro y evitan que el cerebro reciba ácidos grasos esenciales y antioxidantes liposolubles.

Los estudios demuestran que los adultos que usan benzodiazepinas (Valium, Xanax, Ativan, etc.) para tratar su ansiedad o insomnio tienen una probabilidad aproximadamente 50 % mayor de desarrollar demencia, sobre todo si los toman de manera crónica. Prueba la Quiropráctica, te ayudará a solucionarlo de manera natural.

Desafíe a su mente todos los días — La estimulación mental –  Aprender algo nuevo, como tocar un instrumento o hablar un nuevo idioma – se relacionó con un menor riesgo de Alzheimer.

 

 Fuentes y Referencias