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Azúcares artificiales

Los azucares artificiales

Antes de entrar en detalle sobre el papel que ejercen el aspartamo y otros edulcorantes sobre nuestra salud, vamos a dar un breve repaso a la evolución de nuestros gustos dulces.
Nuestra búsqueda de alimentos dulces se data hasta los cazadores paleolíticos ya que un sabor dulce permitía a los cazadores distinguir fuentes de alimentos dulces, de los venenosos con niveles altos de toxinas. Por lo que la miel representaba una fuente de energía. Se cree que la miel era la única fuente disponible de edulcorante durante miles de años. Algunos historiadores constan que ese consumo y la concentración de glucosa podían haber protagonizado un rol importante en el desarrollo de la raza humana, debido a las funciones de glucosa en el desarrollo cerebral.

La evolución de los edulcorantes naturales:

Después de las plantas dulces de miel en China venía el sirope de arce a través de los indígenas de América, derivados de azúcar (como melaza), azúcar de jugo de palma (panela) y finalmente el azúcar blanco de mesa que forma una parte importante de nuestra alimentación desde hace más de 300 años.  Recientemente hemos visto la explotación comercial de la estevia, lo que abarcaremos más adelante.

¿Cómo y cuándo fue inventado el aspartamo?

El aspartamo, conocido como su código E-951 en Europa (las marcas principales, además de las propias de los supermercados, son Canderel y Nutrasweet), no sirve solo para endulzar nuestro café o té, sino se usa en la elaboración de cientos de productos que puedes encontrar en tu supermercado habitual.

Fue inventado por accidente en los años 60 en los EEUU mientras se estaba ensayando un medicamento anti ulceroso – resultó que la dulzura intensa del aspartamo era hasta 200 veces más que el propio azúcar.  No obstante, el aspartamo ha sido prohibido y restituido en varias ocasiones por la FDA (Administración de Alimentación y Drogas), por lo que el aspartamo es una droga muy polémica.

Parece que la sociedad moderna tiene como misión la consecución de alimentos bajos en calorías sin necesidad de sacrificar sabores dulces. Se calcula que cada persona en España consume 35g al día de azúcar y azúcares artificiales

¿Cuáles son las diferentes clases de edulcorantes?

Naturales – miel, sirope de arce, panela, estevia (no contiene ni calorías ni carbohidratos – recomendable para diabéticos), azúcar de coco y melaza de caña.
Artificiales – tres clases principales: sacarina, surculosa y aspartamo – muchas marcas son de los propios supermercados, menos algunas como Natreen, Canderel y Nutrasweet.

¿Cuáles son los riesgos a la salud asociados con el aspartamo?

Hoy en día se cree que existen más de 90 enfermedades relacionadas con el consumo del aspartamo. La presencia de tres sustancias químicas altamente tóxicas en el aspartamo (metanol, fenilalanina y ácido aspártico) significa que deberías ser consciente de los varios riesgos que el aspartamo supone a tu salud.

Edulcorantes artificiales como el aspartamo modifican microbios intestinales, lo que conduce a una intolerancia a la glucosa, ocasionan un declive pronunciado en la función renal y también están asociados con el desarrollo de la leucemia. Al alterar las propiedades antioxidantes y al esparcir cantidades reducidas de metanol en nuestro cuerpo, el aspartamo puede desequilibrar nuestro sistema inmune, provocar daño cerebral, tumores a largo plazo y espina bífida. Además, los edulcorantes artificiales aumentan los niveles de azúcar en la sangre y perjudican la resistencia a la insulina, todo lo que supone un mayor riesgo de la obesidad, cáncer y diabetes tipo 2.
Es más, el aspartamo es adictivo ya que modifica a la absorción de dopamina en el cerebro; por tanto abandonar la sustancia se podría comparar con el proceso de deshacerse de la toxicomanía.(al afectar la dopamine también puede causar la enfermedad de Parkinson´s o enfermedades parecidas)

¿Cuáles son las mejores alternativas a los edulcorantes artificiales?

Antes de nada, el azúcar (blanco) NO es una alternativa sana (a menos que tomes unas pocas cucharaditas al día) – los riesgos a nuestra salud que supone el azúcar van mucho más allá de dientes podridos. Elegir entre el aspartamo y el azúcar en cantidades importantes es como elegir que te golpee en la cabeza, una pelota de frontón o una de béisbol!
Pero sí que puedes poner los edulcorantes a un lado – existen varias opciones para mantener una dieta sana sin la necesidad de sacrificar sabores dulces:

Estevia

Es una alternativa estupenda ya que no contiene ni calorías ni carbohidratos y es bastante más dulce que el azúcar, lo que supone que tus papilas gustativas se restaurarán en seguida. La estevia es una opción muy útil para gente que trata con la diabetes debido a que no peligra a los niveles de azúcar en la sangre. Asegúrate de comprar estevia sin procesar.

Miel cruda

Puede que contenga más fructosa que otras alternativas pero viene compensada por sus propiedades antioxidantes – muy útil para defender el cuerpo de cáncer. La miel cruda conlleva un sinfín de beneficios, ya que los nutrientes, enzimas y vitaminas presentes pueden ayudar a regular niveles de azúcar y la tensión, además de aliviarnos de alergias y potenciar nuestro sistema inmune.

Azúcar de coco

Si lo compras en su forma orgánica (de origen tailandés por ejemplo), es más un caramelo de coco – dulce, delicioso y como turrón! El azúcar de coco goza de un valor glicémico bajo(35), por lo que no tendrás problemas con los niveles de azúcar en la sangre.

Alcoholes de azúcar (Xilitol)

Suena a mal agüero pero nuestro metabolismo genera xilitol en cantidades pequeñas. Esta sustancia contiene la mitad de calorías que el azúcar blanco y es un carbohidrato natural por lo que  su impacto en los niveles de azúcar en la sangre queda muy limitado.

¿Hay algo más que deberías saber?

Sí. Aunque todos estos edulcorantes naturales resultan bastante más beneficiosos que el aspartamo, se deberían usar con moderación – para que tu metabolismo y tus antojos se restauren completamente. Finalmente, los azúcares naturales de fruta, tales como: bayas, pomelo o kiwi, también ayudan a mantener sano al intestino y al sistema inmune.

Sources and references:

Taylor and Francis Online – honey consumption in human evolution

US National Library of Medicine – artificial sweeteners and glucose intolerance

American Society of Nephrology – artificial sweeteners and kidney decline

US National Library of Medicine – artificial sweeteners linked to leukemia

US National Library of Medicine – artificial sweeteners alter antioxidant properties

US National Library of Medicine – aspartame link to brain tumors

Natural News – aspartame linked to spina bifida

CBC News – artificial sweeteners linked to obesity and type 2 diabetes

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