Saltear al contenido principal
Top 5 de alimentos para mejorar tu salud Intestinal

Top 5 de alimentos para mejorar tu salud Intestinal

Salud intestinal

Antes de entrar en asuntos como; mejorar la salud digestiva y evitar enfermedades intestinales, tal como el síndrome del intestino permeable, no vendría nada mal tener alguna información de fondo.

Entonces ¿Qué son exactamente los probióticos? Parece que la etimología proviene tanto del latín “pro” (para) como del griego “bios” (vida). A pesar de que algunas empresas se hayan llenado los bolsillos beneficiándose de las nuevas tendencias  de los consumidores, las investigaciones científicas en la materia de probióticos siguen su curso.

Por tanto es muy importante no dejarse engañar por las etiquetas en ciertos productos. Lo siguiente es una explicación de la naturaleza de probióticos y la función que se cree que desempeñan: Se considera que los probióticos son bacteria, o bien microorganismos “buenos”, los cuales, al ser transportados “vivos” directamente al aparato digestivo, modifican de una manera positiva la actividad de los genes.

El resultado es que se eliminan microbios dañinos y se produce una variedad de beneficios a la salud, incluyendo:

•    Mejoras en el sistema digestivo

•    Producción de vitaminas esenciales, como B12 y K

•    Reducción de colesterol

•    Reducción de riesgos de alergias

•    Reforzar el sistema inmune No obstante, los estudios en el ámbito de los probióticos están permanente en desarrollo, por lo cual no todos los beneficios propuestos han sido adoptados oficialmente por la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), debido a que no todos los reclamos son cuantificables, de momento,  y a la multitud de criterios asociados, como son; clase de cepa, género, especie, condiciones de almacenaje y el método de administración, entre otros.

Dicho esto, vamos a ver algunos consejos con los cuales puedes mejorar tu salud a través de los alimentos probióticos.

Top 5 Alimentos probióticos

 

1.- Verduras y quesos fermentados

Antes que nada, cualquier verdura fermentada, o bien producto lácteo fermentado, debe ser sin pasteurizar para evitar que se destroce la generación natural de los probióticos.  El chucrut (col fermentada o encurtida) es una de las elecciones más populares, debido a su alto contenido de cepas probióticas, tal como lactobacillus y bifidobacterium.

A continuación encontrarás algunas alternativas:

•    Aceitunas encurtidas (o envinagradas). Son ricas en probióticos. Asegúrate que son orgánicas y cómpralas en tu herboristería habitual o frutería (evita marcas comerciales).

•    Pepinillos. Como en el caso anterior, procura de encontrar un fabricante o variedad local y evita marcas comerciales, puesto que no obtendrás la Fuente requerido de probióticos.

•    Queso fermentado: Al igual que todos los alimentos probióticos, deben ser orgánicos para que se conserva la generación natural de los probióticos.

Se dice, incluso, que el queso fermentado puede llegar a tener aún más bacteria “buena”. Entre otros beneficios, al introducir más alimentos probióticos en tu dieta, puedes; combatir la diarrea, hacer que la comida sea más digestible, generar más bacteria buena y mejorar la intolerancia a la lactosa.

2.- Kéfir y granos de kéfir

Kéfir es una bebida de leche muy sabrosa y refrescante. Se cree que los orígenes se encuentran en las montañas Caucáseas de Asia y los gránulos parecen bastante a coliflor. Kefir contiene un alto nivel de probióticos, o microorganismos, como son; levadura y bacterias lácticas y otras sustancias esenciales, incluyendo; lípidos, azúcares, proteínas y vitaminas (B12 y K2 – entre otras).

Lo que significa que el consumo de kéfir puede aportar una variedad de beneficios, entre los cuales están; aliviar o incluso prevenir el síndrome del intestino permeable, se dice que ayuda en la cura el síndrome del intestino irritable y que puede aumentar la densidad de nuestros huesos. Tradicionalmente se toma en forma de bebida de leche fermentada con gránulos de Kéfir (consulta alimentos fermentados arriba para más beneficios).

El resultado es una fuente libre de lactosa y rica en probióticos. La popularidad de Kéfir ha crecido bastante en Europa, particularmente en Escandinavia.

Si decides comprar gránulos, asegúrate de añadirlos a leche no pasteurizada y de dejar el recipiente a temperatura de ambiente durante al menos 12 horas (preferiblemente 24). Como alternativa puedes usar gránulos de kéfir.

3.- Limonada casera

Requiere su tiempo y algo de esfuerzo, pero merece la pena ya que con esta bebida sabrosa y rica en probióticos se reforzará el sistema inmune de todos los miembros de la familia, además de aportar mejoras a tu salud. Necesitarás lo siguiente:

•    Jugo de aprox. 10 limones o limas

•    Gránulos de kéfir

•    2.5 l agua filtrada (no demasiada fría)

•    150-200g azúcar puro de caña (sin refinar)

En una jarra grande (hermética) introduce los ingredientes siguientes, removiendo continuamente; jugo de limón (o lima), gránulos de kéfir, agua y azúcar. Deja que la mezcla se fermente durante un mínimo de 2 días – ¡a disfrutar!

4.- Yogur

Estudios recientes señalan que el consumo de una bebida láctea al día o de yogur que cuente con bacteria en tres cepas puede aportar beneficios múltiples a nuestros intestinos.

Los probióticos modifican la actividad de los genes de una manera favorable, al igual que ocurre en ciertos componentes de productos farmacéuticos, con el fin de ayudar a transmitir instrucciones a las células de reemplazar genes no deseados.

Por lo cual nuestro sistema inmune recibe un empujón, además de beneficios de presión. Si optas por leche o yogur como fuente de probióticos, compra únicamente yogur orgánico o leche cruda (sin conservantes, aditivos o azúcares añadidos).

Si deseas darle más sabor, puedes convertirlo en un Lassi de Mango (una bebida típica de la India).

5.- Variedades de Soja

Aquí tenemos muchas posibles opciones, todas ellas ricas en probióticos y que deberías poder encontrar en tu herboristería habitual o, en algunos casos, un supermercado.

La soja fermentada (consulta la sección de alimentos fermentados para los beneficios asociados) contiene varias cepas de probióticos, los cuales mejoran la salud intestinal y digestiva.

Una de las opciones más populares es el Miso. Se puede comprar en forma de especie o de pasta y se utiliza principalmente en la elaboración de sopas japonesas. El Miso se obtiene al fermentar soja con una clase de hongo japonés llamado Koji.

Además de sopa, puedes untarlo sobre pan o tostadas. Otra opción es Tempeh. Parecido al Miso, se trata de una variedad de Indonesia aunque se consume como empanadilla. Su textura es como un pastel y según quien preguntas, su sabor es de frutos secos o ahumado.

Tempeh contiene varios probióticos que no solo pueden ayudar a combatir las bacterias nocivas sino es una fuente importante de proteína. Una opción genial para veganos y vegetarianos debido a que sirve de sustituir carne en ciertas comidas. Consúmelo crudo para no perder las propiedades probióticas.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Volver arriba