La Salud su Responsabilidad

La inteligencia innata

¿Usted cree que nosotros no deberíamos ser capaces de sanar? Si se corta, se quiebra un hueso, come algo en mal estado o se enferma de gripe.

¿cuál es su posibilidad de sanar?

Podríamos decir que su posibilidad es bastante buena.

Tal vez un 100% en la mayoría de los casos. El diseño interno del ser humano y nuestra chispa divina de vida hace que este diseño funcione verdaderamente más allá de nuestra comprensión.

Piense por ejemplo cuando se enferma de la gripe. Usualmente uno no tiene un periodo de fatiga, un periodo de fiebre, un periodo de toser y desechar mucosidad por casualidad.

El primer síntoma de fatiga que experimentamos se da para forzarnos a descansar. El segundo estado de fiebre resulta vital ya que una bacteria no puede sobrevivir una temperatura mayor a los 99 grados.

El tercer síntoma es la tos que es necesaria para eliminar los desechos resultantes de una batalla bien peleada con la bacteria. Y desde luego existe una inteligencia milagrosa innata en el cuerpo que es semejante a un Dios.

Adaptacion mas que salud

El cuerpo tiene sistemas de defensa que se respaldan unos con otros y están designados a sobrevivirnos a lo largo de toda una larga vida. El trabajo más difícil a lo largo de mi práctica es lograr que la gente se dé cuenta que el mejor doctor es su misma habilidad para poder sanar.

El problema es que nosotros, los humanos, siempre estamos tratando de adivinar lo que nuestro cuerpo necesita. En la mayoría de los casos intentamos tratar los síntomas sin confiar en el papel que juega nuestro diseño divino en el proceso de sanar.

Tomemos por ejemplo una gripe. Uno de los primeros síntomas es sentirse cansado. Uno trata de combatir el malestar tomando píldoras que usualmente contienen cafeína o alcohol.

Modelo educado

Cuando tenemos fiebre tomamos aspirinas para así disminuir la fiebre. Otros de los síntomas son la tos que nos ayuda a desechar la mucosidad y para eso tomamos antihistamínicos para así poder eliminar la tos.

El resultado final trae como resultado complicaciones: una neumonía, gripe duradera o los efectos secundarios por los síntomas reprimidos por las drogas. ¡PONGA UN ALTO A TODO ESTO!

Escuche a su cuerpo y conéctese a su instinto innato. Su cuerpo sabe qué debe de hacer. Usted solamente necesita hacerse a un lado.

Como medir la salud

¿Cuando debemos preocuparnos si es que no sanamos? Un paciente que está paralizado tiene problemas ya que la fuerza de vida que conecta a cada célula con su inteligencia innata está desconectada de la extremidad paralizada.

Esto se debe a que la médula o cerebro que genera y carga la fuerza de vida ha sido dañada. Lo único que puede frenar a su inteligencia innata de sanar es cuando se da una interferencia al cerebro o a la médula. La interferencia más común a nuestro sistema nervioso es la subluxación vertebral.

Una subluxación se da cuando una vértebra se sale de su apropiado alineamiento y bloquea el flujo de vida y por eso bloquea la sabiduría innata de alcanzar las células de nuestro cuerpo.

Los quiroprácticos corregimos esas subluxaciones vertebrales lo mejor que podemos. Una vez que se haya corregido la subluxación vertebral y mantenido la corrección, su fuerza de vida regresará a su cuerpo, la increíble inteligencia innata que Dios le ha dado.

Esta gran visión de lo que hace la quiropráctica es la razón a lo largo de toda la historia por la cual los pacientes bajo cuidado quiropráctico han sanado de cualquier tipo de enfermedad conocida por el hombre. Yo lo he visto personalmente y creo en ello. Cada persona del planeta debería revisar su espina dorsal regularmente.

Desde un día de nacido hasta los 100 años de edad todas las espinas dorsales necesitan alinearse para que así sus cuerpos puedan estar en contacto con sus verdaderas energías.

Usted tiene la responsabilidad de recomendar a sus seres queridos y enseñarles lo que es la quiropráctica. De lo contrario, nunca lo sabrán y sufrirán las consecuencias.

Yo estoy orgulloso de haber escogido la quiropráctica. Siga mis recomendaciones y usted tendrá el regalo de la salud y el poder de sanar como nunca lo ha experimentado. Sea diligente con sus citas y confíe en su doctor interno. Su inteligencia innata se asemeja al Dios que lleva por dentro. En buena salud, Marc Bony,DC