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Mira bien tu agua que No tenga FLÚOR

Mira bien tu agua que No tenga FLÚOR

El flúor es el elemento más electronegativo y reactivo y forma compuestos con prácticamente todo el resto de elementos, incluyendo los gases nobles xenón y radón. Su símbolo es F. Incluso en ausencia de luz y a bajas temperaturas, el flúor reacciona explosivamente con el hidrógeno.

El flúor diatómico, F2, en condiciones normales es un gas corrosivo de color amarillo casi blanco, fuertemente oxidante. Bajo un chorro de flúor en estado gaseoso, el vidrio, metales, agua y otras sustancias, se queman en una llama brillante. Siempre se encuentra en la naturaleza combinado y tiene tal afinidad por otros elementos, especialmente silicio, que no se puede guardar en recipientes de vidrio.

Efectos en la salud Hay algunos estudios al respecto (no demasiados) Pero por proximidad incluiré un par de párrafos del análisis conjunto llevado a cabo por las unidades de especialidad pediátrica de los hospitales la “Fe” de Valencia, Virgen de la Arrixaca de Murcia y el departamento de medicina preventiva de Mount Sinai de Nueva York.

En   estudios en animales se administró a ratas embarazadas 0,13 mg de fluoruro   sódico/kg i.m. en 9 ocasiones, separadas desde los días 14-18 o 17-19 durante   el embarazo. Las crías expuestas al flúor en los días 17-19 de embarazo   mostraron una significativa hiperactividad. Los niveles de flúor en sangre en   los animales tratados eran similares a los niveles medidos en personas que   estaban expuestas al agua fluorada.

Otro   estudio encontró que las crías de ratas a las que se les había suministrado 5,   15 o 50 ppm de flúor en el agua potable durante el embarazo y la lactancia   tenían niveles significativamente elevados de acetilcolinesterasa a los 80   días de edad. Los niveles de acetilcolinesterasa en la madre también eran   altos. Aunque no se midieron en este estudio, un resultado probable de la   elevada actividad de la acetilcolinesterasa sería la disminución de los   niveles de acetilcolina.

Como ya hemos señalado, la enzima acetilcolinesterasa   y el neurotransmisor acetilcolina cumplen un papel importante en el desarrollo   cerebral. Los cambios en las concentraciones de cualquier neurotransmisor   durante el desarrollo pueden tener consecuencias neurológicas   permanentes. Dos   estudios realizados en poblaciones de China identifican niños con un CI   significativamente menor en las comunidades donde la exposición al flúor es   elevada. En una comunidad donde el agua potable contiene naturalmente 4,12 ppm   de flúor, los CI eran significativamente menores que en las comunidades   cercanas a niveles de flúor de 0,91 ppm (CI promedio de 98 frente a 105).

La   diferencia persistió cuando se controló el nivel educativo de los padres. Los   autores describen ocupaciones, hábitos de vida y costumbres sociales similares   en ambas poblaciones. A pesar de las limitaciones metodológicas del diseño   ecológico de este trabajo, un cambio de 7 puntos en el CI tiene grandes   implicaciones sobre la población.

En   otro estudio, los investigadores utilizaron la fluorosis dental, y los niveles   elevados de flúor se asociaron a un CI disminuido.

Es decir, la distribución   de las puntuaciones de CI en los niños de cada categoría disminuía en   correlación con el aumento de exposición al flúor. Esto que aquí se expone parte como ya he comentado de un estudio que nos resulta cercano y con merecido crédito. Pero hay otros muchos que también lo merecen en los que se encuentra relación con algunos tipos de cáncer. Lo importante es fijarse en los niveles en los que se ha encontrado toxicidad. Estos niveles son ampliamente superados sin remedio incluso siendo conscientes del problema y procurando mantenerlos bajos.

Calcular las concentraciones Lo primero que debemos saber es desde dónde nos llega el flúor. Desde que en los años 50 se decidiera empezar la fluoración de las aguas potables (no sin gran controversia) en EE.UU. Esta medida se ha extendido por casi todo el mundo sin consultar a la población, y lo que es peor, sin informarla. En España no he sido capaz de encontrar documentación sobre qué porcentaje exacto de agua potable está fluorada, pero por la cantidad de plantas de fluoración instaladas, debe ser elevado, así como también el de aguas embotelladas y todas las bebidas con base de agua (zumos, refrescos, cerveza, etc).

Además de las evidentes concentraciones en pastas de dientes (hasta 3000 ppm), colutorios (hasta 900 ppm) y sales fluoradas. También muchos alimentos contienen flúor de forma natural o incorporada. Principalmente el pescado y las hortalizas. Recordemos que se recomienda un máximo de 1 ppm/día. Es muy difícil por tanto calcular la ingesta diaria de flúor, pero sí podemos prevenir parte si conocemos la cantidad declarada en algunos producto. Marc Bony,DC www.quiropractica1.com

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