FIBROMIALGIA:  ¿FENÓMENO CULTURAL O VERDARERO TRASTORNO?

La palabra Fibromialgia viene del latín “fibro” que significa tejido fibroso, y del griego “myo” para músculo y “algia” para dolor. El síndrome de Fibromialgia es un trastorno crónico que se caracteriza con un dolor generalizado de músculos, cansancio, y varios puntos tiesos. Afecta de 3 a 6 millones de americanos y cada día a más gente en España. Debido a razones indeterminadas, más del 85% de la gente que desarrolla fibromialgia son mujeres. Todavía no se sabe si esta predominancia es un fenómeno de socialización en las culturas occidentales o si viene de la combinación de las hormonas del sistema reproductivo femenino y otras predisposiciones genéticas.

De acuerdo con el Colegio Americano de Reumatología (ACR), la fibromialgia es definida como una historia de dolor en los cuatro cuadrantes del cuerpo durante al menos 3 meses. Esto significa que el dolor se resiente en los dos lados –izquierdo y derecho – así como  arriba y debajo de la línea media del vientre. Además, el ACR asocia a la enfermedad 18 puntos dolorosos característicos, y el diagnóstico está verificado cuando 11 o más de estos puntos aparecen tiesos. En adición al dolor y cansancio, los siguientes síntomas pueden estar asociados:

•    Dificultades para dormir / insomnio

•    Rigidez por la mañana

•    Dolor de cabeza

•    Intestino irritable

•    Dolor menstrual

•    Hormigueos en las extremidades

•    Piernas inquietas

•    Sensivilidad a la temperatura

•    Problemas de memoria

LAS BASES DE LA FIBROMIALGIA

Las últimas investigaciones indican que la fibromialgia es una condición relacionada con el estrés como también las dos siguientes enfermedades: Lupus Eritematoso Sistémico más conocida como “Lupus” y el Síndrome de Fatiga Crónica. Estas 3 condiciones tienen las mismas características: predominante en las mujeres, fatiga crónica, desorden del sueño, intestino irritable etc…

Las 3 condiciones vienen de una respuesta anormal del cuerpo a un estrés. Si con Lupus, es el sistema inmunológico que se encuentra afectado causando una reacción autoinmune del cuerpo, en la fibromialgia se notan anormalidades metabólicas. Estos cambios metabólicos son el resultado de una disminución –debido a un estrés-  del flujo de sangre hasta una parte del cerebro llamada “la glándula Pituitaria”. Consecuentemente, ocurre una disminución de un número significante de hormonas importantes, tal como las hormonas de crecimiento (somatotropina) y  de estimulación de la tiroides. Estas variaciones hormonales llevan a una reparación anormal de los músculos, hipotiroidismo, y/o pérdida de memoria.

Algunos de los cambios más notables en la fibromialgia se sitúan directamente en los músculos donde hay una acumulación importante de una proteína llamada “ground substance”. Esta proteína suele estar en los músculos, huesos y tejidos conectivos de todo el cuerpo y es responsable de fortalecer los tejidos. En una persona sana, cuando un músculo está herido, el tejido muscular es capaz de regenerarse y curarse solo. Pero en una persona con fibromialgia, demasiada proteína se acumula en el tejido y en conjunto con el espasmo muscular crea los “nudos” asociados con la enfermedad.

Muchas pruebas pueden determinar si una persona  presenta las características  de la Fibromialgia pero no existe ningún análisis (como en el caso de Lupus) para asegurarlo. Así muchas veces, la palabra Fibromialgia está usada incorrectamente. Hay mujeres diagnosticadas con el trastorno sólo porque tienen dolores persistentes en todo el cuerpo. O por otro lado, algunos doctores no van a prestar mucha atención y recetan medicamentos como antidepresivos que seguramente tendrán efectos segundarios importantes. Sin embargo, está comprobado que el cuidado quiropráctico acoplado con cambios de estilo de vida son muy eficientes y eficaces para disminuir o paliar completamente los dolores de la fibromialgia al mismo tiempo que favorecen el buen funcionamiento del cuerpo y promueven la salud del organismo entero.


QUIROPRÁCTICA Y FIBROMIALGIA: LA OPCIÓN MÁS NATURAL

Imaginad una manguera (la médula espinal). Su “trabajo” es de llevar agua (mensajes nerviosos) desde su fuente (el cerebro) hasta las plantas (los órganos y tejidos del cuerpo). Si ponemos una piedra (subluxación vertebral) sobre esta manguera o hacemos un nudo  al principio donde la presión de agua es más fuerte, ¿que ocurre? Pues el agua no puede pasar o el flujo se debilita. Concretamente, la médula espinal no puede transmitir la información necesaria para el buen funcionamiento de cada órgano, tejido o célula del cuerpo. Así ocurren muchos desórdenes, trastornos o enfermedades con varios síntomas, dependiendo del caso.

El papel del Doctor en Quiropráctica es el de quitar la piedra del camino, a fin de permitir un buen flujo de información desde la fuente hasta el resto del cuerpo.

Cuando la subluxación se sitúa al nivel de la 1ª Cervical, además de ocluir los mensajes nerviosos, puede al mismo tiempo presionar la arteria vertebral lo que disminuye el  flujo de sangre hasta el cerebro. Y esto puede afectar el funcionamiento de la glándula pituitaria y provocar la serie de mecanismos enumerados más arriba.

Además porque la Fibromialgia afecta a los tejidos blandos, notamos una tensión creciente y una pérdida de la flexibilidad natural de los músculos lo que resulta en una pérdida de movimiento global de la columna vertebral. Y esto resulta en un reflejo neurológico que causa una tensión muscular aún más fuerte. Es un círculo vicioso que continuará hasta que lleve con el tiempo a más dolor, más tensión muscular, pérdida de movimiento, más dificultades para dormir, etc. …. De hecho, con los ajustes vertebrales evitamos también que la columna vertebral pierda el movimiento que le caracteriza.

AYUDATE A TI MISMA: UNOS CONSEJOS PARA MEJORAR TU CALIDAD DE VIDA

Si sufres de Fibromialgia, hay muchos cambios simples de estilo de vida que pueden afectar positivamente su vida. La diferencia entre la gente con fibromialgia que se cuida y la que no es muy notable. Los primeros sufren menos, son más activos y disfrutan de una calidad de vida mejor cuando los segundos empeoran cada día.

1. DORMIR BIEN Y SUFICIENTEMENTE

Esto puede disminuir el dolor y el cansancio asociados con la enfermedad. Pero puede resultar difícil ya que el insomnio es un síntoma común de la fibromialgia. Mejor evitar el alcohol antes de acostarse o las pastillas que si parecen eficaces en realidad provocan un sueño profundo pero sin descansar e interfieren con el funcionamiento del resto del cuerpo. Además alteran la química del entorno interior lo que resulta en más problemas. Aconsejamos crear una rutina antes de acostarse. Algo que permitirá relajar la mente tanto como el cuerpo para favorecer un entorno tranquilo propicio a un sueño reparador. Por ejemplo, escuchar música suave y respirar profundamente. Leed nuestro cuadro sobre la relajación en la página

2. HACER EJERCICIO

Recomendamos hacer ejercicio regularmente – diariamente o semanalmente. Hay investigaciones que han comprobado que el ejercicio aeróbico regular disminuye los síntomas de la fibromialgia. El dolor y el cansancio pueden disminuir las capacidades y las ganas de hacer ejercicio o actividades cada día, pero es importantísimo ser lo más activo posible. La mejor manera de empezar un programa de ejercicio físico es empezar con algo muy suave como caminar o nadar. Empezar lentamente permite estirar y mover los músculos tiesos y dolorosos. Los ejercicios de impactos fuertes o pesas pueden aumentar las molestias. Así que ¡escucha a tu cuerpo!

3. HACER CAMBIOS EN EL TRABAJO

La mayoría de la gente con fibromialgia sigue trabajando pero puede realizar algunos cambios para sentirse más cómoda y favorecer un mejor rendimiento. Los cambios más comunes – aparte de cambio de horario, o disminución del trabajo físico cuando es posible – son a nivel ergonómico. Las sillas utilizadas, la posición de la mesa, del  mostrador, del ordenador etc.… son tantas cosas que son fáciles de modificar. (Pedid más información en la consulta sobre la mejor ergonomía en el trabajo).

4. COMER BIEN

La comida, como cualquier otra cosa, tiene la habilidad de estresar el cuerpo o ayudarle a curarse. Por ejemplo, los alimentos siguientes tienden a ser estresantes para el organismo: lácteos, huevos, levadura, maíz, y todo lo que lleva glutamato monosódico (MSG),  nitratos o nitritos (encontrados en comidas preparadas). Por las toxinas encontradas en ciertos entornos, es preferible evitar el pescado. Siempre favorecer los alimentos biológicos y basar tu dieta sobre alimentos integrales como el arroz integral, legumbres, leche de arroz, soja, nueces y frutas rojas.