La Fuerza de la Vida es la Clave

Seamos realistas, todos los que tenemos un cuerpo moriremos.

¿Qué causa la muerte?

Podemos culpar las enfermedades, heridas, el estrés, etc. La realidad es que nuestro cuerpo se muere aunque nosotros no. Si una persona es atea sabemos que la energía nunca se pierde sino únicamente cambia de forma. De allí que nuestra fuerza de vida continúa. Si uno cree en alguna religión entonces tenemos un alma que continúa después de la muerte.

Cuando la energía de vida o nuestra alma dejan el cuerpo entonces tenemos la muerte. El término técnico de morir de vejez es “disfunción de órganos”. Esto quiere decir que todos los órganos dejan de funcionar al mismo tiempo. En otras palabras nuestra fuerza de vida ya no genera vida a los órganos para que éstos sigan funcionando. ¿Por qué sucede así?

Función y sanación ocurren cuando la vida se transmite apropiadamente del cerebro a todas las células de tejidos por vía de la Médula y el Sistema Nervioso. Cuando cualquier parte del Sistema Nervioso se degenera hasta el punto que el impulso mental no viaja hacia las partes del cuerpo, esa parte del cuerpo muere. Por eso si todo nuestro Sistema Nervioso envejece y degenera, en cierto punto, nuestro cuerpo completo deja de funcionar y muere. Nosotros llamamos a esto “morir de vejez”.

¿De verdad morimos?

No, nuestra energía de vida o nuestra alma únicamente se moviliza. Los científicos dicen que nuestros cuerpos deberían vivir 144 años pero la gran mayoría de personas viven cerca de los 80 años. Cuando algo malo le pasa a nuestro cuerpo queremos culpar a algo que está fuera del cuerpo. Muchos decimos que es nuestra dieta, los microbios, los productos que causan cáncer, etc. La verdad es que nuestro cuerpo sana por sí mismo y se regenera a sí mismo de entre uno a tres años.

¿Entonces por qué uno no sana?

He conocido a muchos fumadores o gente que come toda clase de comida chatarra y viven hasta los 90 o 100 años.

¡Su fuerza de vida es la clave!

Si uno tiene los nervios prensados en la espina dorsal, aunque no presente síntomas, creerá que la conexión de esa parte del cuerpo va a sanar o se regenerará por sí misma como el resto del cuerpo. Sin embargo la respuesta es no. Es un hecho demostrado que los nervios que están prensados o presionados van a degenerarse más rápidamente que el resto del Sistema Nervioso.

Los órganos o tejidos controlados por ese nervio envejecerán y morirán más rápido que el resto del cuerpo. Así cuando cualquier tejido muere, la parte débil es propensa a cualquier enfermedad (infección, cáncer o cualquier enfermedad degenerativa).

La interferencia más común para la fuerza de vida es la “Subluxación Vertebral” (mala alineación de la espina dorsal en la parte superior del cuello).

¿Por qué nuestros cuerpos se vuelven tan imperfectos con una Subluxación Vertebral? 

En realidad nuestros cuerpos no son imperfectos. La causa más común de una Subluxación Vertebral es la imperfección “del proceso de nacimiento”. Este proceso es un procedimiento médico imperfecto que se da al estirar y torcer el cuello del bebé cuando se le ayuda a venir a este mundo.  Este estirar y torcer la cabecita causa la primera y más importante Subluxación Vertebral que uno tiene que resistir y es la razón por la que la Quiropráctica existe.

Tanto si uno es un bebé como si es un adulto, esta Subluxación Vertebral inicial, si no es corregida por un quiropráctico es la culpable de las futuras enfermedades. Cuando alguien está enfermo o inclusive durante el proceso de muerte, un quiropráctico debería poder revisar la espina dorsal del paciente y hacer un ajuste.

Recuperar la integridad del Sistema Nervioso con un ajuste quiropráctico restaurará la fuerza de vida a su cuerpo y a las células de los tejidos. La Quiropráctica es el paso más importante que uno puede tomar para restaurar la salud de una persona. Es así de fácil.Sinceramente, Marc Bony, DC